"Hubo árboles antes que hubiera portátiles, y tal vez llegue un momento en que la humanidad no necesitará ordenadores, pero siempre necesitará árboles".
Heike Freire parafraseando a Unamuno

Los niños y niñas aprenden a través de lo empírico, con la presencia de otra persona pero cada vez la tecnología toma mas relevancia dentro de la sociedad, siendo protagonista en los hogares, Jardines infantiles, escuelas, colegios, universidades, postergando el contacto con lo natural.
Gracias a Internet, los chavales tienen acceso a una ingente cantidad de información sobre, por ejemplo, la oveja: pueden ver miles de imágenes, colorear sus dibujos, aprender a escribir correctamente su nombre, a distinguir entre un cordero, un borrego y un carnero, o las distintas razas de ovinos, conocer su aparato digestivo y su forma de vida… Pero no pueden sentir su olor, ni ser testigos de la forma en que amamanta a sus crias, ni tampoco cuidar de ellas, salvo en las granjas virtuales de Nintendo o de Facebook. (Freire, Heike. ¿Árboles o portátiles?)
Los niños y niñas se asombran por constatar que una cosa es, experimentan mediante lo cotidiano, de la verdad de las cosas, de la realidad, no de la virtualidad. Esto no quiere decir que eliminemos por completo la tecnología sino que seamos conscientes del uso que le estamos dando en la educación de los párvulos, quienes tienen mas conexión con los medios que con los adultos (as).

No hay comentarios:
Publicar un comentario